Cuando inicié mi andadura con los Rayajos me propuse una meta, bueno, más que eso, me propuse llegar a la primera etapa de un camino cuya meta se siguiera cargando de etapas a las que llegar. Recuerdo que alguien me comentó que cuales eran mis intenciones al crear este blog y le contesté que era algo que me reconfortaba, que me administraba la dosis necesaria para que los agujeros que tengo en la cabeza no se taponasen indefinidamente. También le comenté que me hacía ilusión publicar un libro con las historias que contaba, con esas paranoias, como yo las llamo, que suelto en este cuaderno electrónico. Ese día se veía muy lejano, se trataba de un sueño difícil de hacer realidad y más teniendo en cuenta todas las limitaciones que existían en mi vida. Sin embargo y tras mucho esfuerzo, o como podría decir mi buen amigo Javier Sanz en alguna de sus historias, con mucho sudor y lágrimas, ese sueño, mi sueño, se ha hecho realidad.
Rayajos en el Aire, el libro, no pertenece a ninguna editorial conocida y lo he editado bajo un sello personal al que denomino 'Editorial pendiente, publicación independiente', aun así la ilusión sigue siendo enorme ya que el cariño que he depositado está más que justificado pues como reza el título de esta entrada, los sueños hay que cumplirlos o al menos intentarlo. Yo lo he intentado y el resultado ha sido este, el nacimiento de mi primer libro y espero que no sea el último, es más, ya tengo escrita la primera historia de lo que podría ser el segundo, pero esa es otra etapa de lo que, como os he comentado al principio de este texto, podría llamar meta repleta de etapas, de sueños por cumplir.
Sí, el de la portada y contraportada es un servidor. Mi madre dice que salgo con muy malos pelos, pero que queréis que haga, es un libro repleto de Rayajos en el Aire.



























